La respuesta a esta pregunta nos asegura un hecho: si somos capaces de hacer crecer negocios pequeños gracias al uso de marca, somos capaces de hacer lo mismo para los grandes (al revés no funciona).
SORBETES EL SIN RIVAL

Todos conocemos a esta famosa y deliciosa sorbetería que la vimos por primera vez en una pequeña esquina de Santa Ana, en un carretón común y corriente. Pero qué fue lo que hiso que este carretón se convirtiera en una empresa grande y pudiera ser considerada ahora una competencia directa de sorbeterías como el POPS y La Nevería?
Pues la historia comienza en la esquina de la 10a. Avenida Norte y 4a. Calle Poniente. En ese lugar Emiliano Rivera, padre de Juan Francisco, deleitó a los santanecos y con el fruto de su trabajo sacó adelante a su familia. Con unos cuantos ahorros sacaron un carretón y luego comenzaron a perfeccionar la receta, en la cual empleaba “leche de vaca”, crema y vainilla. Cuando estuvo lista, se independizó.
La limpieza y cuidado de su presentación e imagen la han mantenido a lo largo de los años, haciendo siempre referencia a la imagen del carretón blanco. Qué es lo que ha hecho que esta marca sea diferente a las demás, nos podemos preguntar. Pues su nombre nos lo dice todo, son los sorbetes Sin Rivales pues no hay un sabor que se les compare. Pues no es solo su sabor artesanal el que los hace diferente sino que el trabajo de marca que han tenido es lo que los ha hecho seguir en el mercado.
Esta pequeña sorbetería, en la que su publicidad es casi nula, cuenta con un apoyo grande que ha sido la presencia en los momentos de verdad de nuestros consumidores. Pues brindan sus servicios en eventos sociales, dan servicio a domicilio y ofrecen sorbetes especialmente preparados para trasladar a otros países.
Por lo que esto es una ventaja competitiva ante la competencia. Además tienen ya 10 sucursales, para poder estar más cerca de sus consumidores y cuenta también con su propia página web, que permite escribir comentarios y conocer acerca de sus productos.
Todo estos pequeños esfuerzos en conjunto han logrado el reconocimiento y sobretodo la preferencia de la marca, logrando posicionarla en la mente del consumidor como una marca que más allá que ofrecer un sorbete nos ofrece también una experiencia.
Ay tengo tanto tiempo de no comer Sorbetes Sin Rival… me acuerdan a mi infancia. Se han convertido en una marca nostalgica Salvadoreña. Muy buen Ejemplo!!!
Por: Guanaca el Mayo 8, 2008
a las 6:05 am